El síndrome del túnel carpiano es la neuropatía por compresión más frecuente del miembro superior, afectando a aproximadamente el 3-6% de la población adulta general y hasta el 15% en ciertos grupos ocupacionales de alto riesgo. Es una causa habitual de hormigueo, dolor y debilidad en la mano que afecta significativamente la calidad de vida, la capacidad laboral y la realización de actividades cotidianas. Se estima que en España se realizan más de 100.000 cirugías anuales por esta patología. En Lesiones Wiki te ofrecemos una guía completa sobre esta afección.
¿Qué es el síndrome del túnel carpiano? #
El túnel carpiano es un canal estrecho y relativamente rígido formado por los huesos de la muñeca (carpos) en su base y un ligamento grueso y resistente llamado ligamento transverso del carpo o retináculo flexor en su techo. Por este reducido espacio de aproximadamente 2-3 cm de longitud pasan el nervio mediano y nueve tendones flexores de los dedos junto con sus vainas sinoviales.
El síndrome se produce cuando el nervio mediano queda comprimido dentro de este túnel, generalmente por inflamación y engrosamiento de las vainas sinoviales que recubren los tendones (tenosinovitis), aumento del contenido del túnel, o disminución del espacio disponible. Esta compresión interfiere con la función normal del nervio, que es responsable de la sensibilidad del pulgar, índice, medio y mitad del anular, así como del control motor de algunos músculos de la base del pulgar (eminencia tenar).

Causas y factores de riesgo #
Movimientos repetitivos #
Las actividades que implican movimientos repetitivos de la muñeca y los dedos durante más de 4 horas diarias son el factor de riesgo más reconocido en el ámbito laboral. El uso prolongado del teclado y ratón sin ergonomía adecuada, trabajos manuales con herramientas vibratorias (taladros, sierras mecánicas), líneas de montaje, músicos (pianistas, guitarristas), y deportes como el CrossFit que somete las muñecas a cargas intensas en posiciones extremas de extensión, como explicamos en nuestra guía de lesiones deportivas, pueden provocar inflamación crónica dentro del túnel.
Los trabajadores de oficina que usan ordenador más de 6 horas al día tienen el doble de riesgo de desarrollar el síndrome. Las cajeras, empaquetadores, carniceros, operadores de maquinaria y trabajadores de limpieza también presentan incidencia elevada.
Factores anatómicos y hormonales #
Las mujeres tienen entre 3 y 10 veces más probabilidades de desarrollar el síndrome, en parte porque su túnel carpiano es proporcionalmente más estrecho y por la influencia de factores hormonales. Los cambios hormonales durante el embarazo (afecta al 20-50% de embarazadas, especialmente en el tercer trimestre), la menopausia y las enfermedades tiroideas como el hipotiroidismo favorecen la retención de líquidos que aumenta la presión dentro del túnel.
La diabetes mellitus aumenta el riesgo en un 14-30% por varios mecanismos: neuropatía diabética preexistente, mayor susceptibilidad a la compresión nerviosa y cambios microvasculares. La artritis reumatoide causa inflamación de las vainas sinoviales, mientras que la obesidad (IMC >29) duplica el riesgo por aumento de la presión tisular y cambios metabólicos.
Posturas de muñeca mantenidas #
Dormir con las muñecas flexionadas durante toda la noche aumenta significativamente la presión intracanal, lo cual explica por qué muchos pacientes se despiertan con síntomas. Usar herramientas con agarre forzado, mantener la muñeca en extensión o flexión extrema durante periodos prolongados (más de 30 minutos continuos), y realizar actividades que requieren fuerza de agarre sostenida aumentan la presión sobre el nervio mediano hasta niveles que comprometen su función.
Otros factores de riesgo #
Los traumatismos previos de muñeca como fracturas del radio distal, luxaciones o lesiones ligamentosas pueden alterar la anatomía del túnel. Las lesiones ocupantes de espacio como quistes ganglionares, tumores benignos o malformaciones vasculares también pueden comprimir el nervio. La insuficiencia renal crónica, especialmente en pacientes en diálisis, y el uso prolongado de corticoides son otros factores asociados.
Síntomas del túnel carpiano #
Hormigueo y adormecimiento #
El síntoma más temprano y característico es el hormigueo (parestesias) y adormecimiento en los dedos pulgar, índice, corazón y mitad radial del anular, respetando típicamente el dedo meñique que está inervado por el nervio cubital. Estos síntomas suelen empeorar por la noche, despertando al paciente entre las 2-4 AM debido a que durante el sueño tendemos a flexionar las muñecas, y al realizar actividades como conducir sujetando el volante, mantener el teléfono contra la oreja, leer un libro, o usar herramientas manuales.
Inicialmente las parestesias son intermitentes y se alivian sacudiendo la mano, pero con la progresión del síndrome se vuelven constantes, indicando mayor grado de compresión nerviosa.
Dolor #
El dolor puede localizarse en la muñeca y la palma de la mano, pero frecuentemente se irradia de forma ascendente hacia el antebrazo, codo e incluso el hombro, aunque este patrón es menos específico. Suele empeorar con la actividad manual repetitiva y mejorar temporalmente al sacudir vigorosamente la mano (signo de Flick), un gesto característico que los pacientes realizan instintivamente para aliviar los síntomas. El dolor nocturno es particularmente molesto e interrumpe el sueño, afectando significativamente la calidad de vida.
Debilidad y torpeza manual #
En fases más avanzadas con afectación motora, aparece debilidad progresiva para agarrar objetos, dificultad para realizar movimientos finos como abotonarse la camisa, escribir con bolígrafo, abrir frascos, enhebrar una aguja o manipular objetos pequeños, y tendencia a dejar caer cosas de las manos sin darse cuenta. La pérdida de fuerza en la pinza pulgar-índice es un signo de afectación de los músculos tenares que requiere atención médica urgente para evitar daño nervioso permanente.
En estadios muy avanzados puede observarse atrofia visible de la eminencia tenar (adelgazamiento del músculo en la base del pulgar), lo cual indica denervación crónica y tiene peor pronóstico de recuperación incluso con cirugía.
Clasificación por severidad #
El síndrome del túnel carpiano se clasifica típicamente en tres grados según los hallazgos electrodiagnósticos y clínicos:
– **Leve:** Parestesias nocturnas intermitentes, electromiograma muestra disminución leve de la velocidad de conducción sensitiva. Responde bien al tratamiento conservador.
– **Moderado:** Parestesias diurnas y nocturnas, dolor más constante, puede haber debilidad leve. EMG muestra enlentecimiento moderado de conducción sensitiva y motora.
– **Severo:** Parestesias constantes, debilidad significativa, posible atrofia tenar, pérdida de discriminación de dos puntos. EMG muestra bloqueo de conducción. Requiere tratamiento quirúrgico urgente.
Diagnóstico #
El diagnóstico se basa en la historia clínica detallada, la exploración física con pruebas provocativas y se confirma con estudios electrodiagnósticos. Las maniobras de Phalen (flexión máxima de muñecas durante 60 segundos que reproduce los síntomas) y el signo de Tinel (percusión sobre el nervio mediano a nivel de la muñeca que produce hormigueo irradiado) tienen sensibilidad del 50-80% pero son muy útiles clínicamente.
El electromiograma (EMG) y el estudio de conducción nerviosa son el gold standard diagnóstico. Estas pruebas miden objetivamente la velocidad de transmisión del impulso nervioso a través del túnel carpiano y la latencia distal motora y sensitiva, determinando el grado de afectación y estableciendo una línea base para evaluar la evolución. Una latencia distal motora >4.5 ms y sensitiva >3.5 ms son indicativas de compresión.
La ecografía musculoesquelética y la resonancia magnética pueden ser útiles en casos atípicos para identificar causas estructurales como tumores, quistes o anomalías anatómicas.
Tratamiento del síndrome del túnel carpiano #
Tratamiento conservador #
En fases iniciales y moderadas (sin debilidad motora ni atrofia), el tratamiento conservador puede ser muy efectivo con tasas de éxito del 40-70% a los 6 meses. La férula de muñeca nocturna mantiene la articulación en posición neutra (0-5 grados de extensión), reduciendo la presión intracanal sobre el nervio durante el sueño. Debe usarse durante al menos 4-6 semanas de forma constante.
Los antiinflamatorios no esteroideos (AINEs) como ibuprofeno o naproxeno alivian la inflamación y el dolor, aunque su efectividad es limitada. Las infiltraciones locales de corticoides (metilprednisolona o triamcinolona) en el túnel carpiano proporcionan alivio sintomático temporal en el 70-80% de los pacientes, aunque el efecto suele durar 3-6 meses. No se recomiendan más de 2-3 infiltraciones por riesgo de daño tendinoso.
La adaptación ergonómica del puesto de trabajo es esencial para reducir los factores que provocan la compresión: teclado y ratón ergonómicos, reposabrazos adecuado, pausas cada 30-60 minutos, y corrección de posturas mantenidas.

Ejercicios de rehabilitación #
Los ejercicios de deslizamiento nervioso (nerve gliding o neurodinamia) y de deslizamiento tendinoso ayudan a mejorar la movilidad del nervio mediano dentro del túnel y reducir las adherencias. Estos ejercicios consisten en secuencias específicas de posiciones de muñeca, dedos, codo y hombro que movilizan el nervio a lo largo de su trayecto. Deben realizarse 2-3 veces al día, 10 repeticiones por sesión, con movimientos lentos y controlados sin provocar dolor intenso.
Los estiramientos suaves de flexores de muñeca y antebrazo, el fortalecimiento progresivo de la musculatura intrínseca de la mano y ejercicios de oposición del pulgar complementan el tratamiento. La terapia manual especializada, el ultrasonido terapéutico y el láser de baja intensidad son modalidades de fisioterapia que pueden ayudar en algunos casos.

Tratamiento quirúrgico #
La cirugía de liberación del túnel carpiano se recomienda cuando el tratamiento conservador no alivia los síntomas tras 3-6 meses de tratamiento óptimo, cuando hay déficit motor significativo con debilidad de la pinza o atrofia tenar, cuando el EMG muestra afectación severa con bloqueo de conducción, o cuando los síntomas interfieren gravemente con las actividades laborales o de la vida diaria.
La intervención consiste en seccionar completamente el ligamento transverso del carpo para ampliar el espacio del túnel y liberar la presión sobre el nervio. Puede realizarse mediante dos técnicas: cirugía abierta convencional (incisión de 3-5 cm en la palma) o técnica endoscópica mínimamente invasiva (1-2 incisiones pequeñas). Ambas tienen tasas de éxito superiores al 90%, aunque la endoscópica permite una recuperación más rápida con menos dolor postoperatorio.
La cirugía se realiza bajo anestesia local con sedación o bloqueo regional, es ambulatoria (sin ingreso), y dura 15-30 minutos. La recuperación funcional para actividades ligeras es de 2-4 semanas, y para actividades laborales pesadas de 6-12 semanas. Los síntomas sensitivos como el hormigueo suelen mejorar rápidamente tras la cirugía, mientras que la recuperación de la fuerza puede llevar varios meses, especialmente si había atrofia previa.
Prevención #
Si trabajas con ordenador, ajusta la altura del escritorio y la silla para que las muñecas se mantengan en posición neutra al teclear, evitando flexión o extensión excesiva. Usa ratón y teclado ergonómicos con soporte para las muñecas. Realiza pausas activas cada 30-60 minutos con estiramientos de muñeca en todas las direcciones, rotaciones suaves y movilización de dedos.
Evita dormir con las muñecas flexionadas; considera usar férulas nocturnas preventivas si tienes factores de riesgo. Mantén un peso saludable y controla adecuadamente enfermedades como diabetes o hipotiroidismo. Si practicas deportes que cargan las muñecas, como CrossFit, gimnasia o el pádel, usa muñequeras de soporte durante la actividad, realiza calentamiento específico de muñecas y trabaja la movilidad y fuerza regularmente con ejercicios preventivos.
Fortalece la musculatura de antebrazo y mano con ejercicios de agarre graduales, y mantén una buena flexibilidad mediante estiramientos regulares. En el ámbito laboral, solicita evaluación ergonómica del puesto de trabajo si realizas movimientos repetitivos durante muchas horas diarias.
Conclusión #
El síndrome del túnel carpiano es muy tratable cuando se diagnostica a tiempo, con excelentes resultados tanto con tratamiento conservador en fases iniciales como con cirugía en casos más avanzados. Si experimentas hormigueo nocturno persistente en las manos, dolor de muñeca o debilidad para agarrar objetos, no lo ignores: acude a un especialista (traumatólogo, neurólogo o médico rehabilitador) para una evaluación completa. El diagnóstico precoz y el tratamiento oportuno previenen la progresión a daño nervioso permanente y mejoran significativamente el pronóstico. En Lesiones Wiki encontrarás más información sobre lesiones de muñeca, mano y otras articulaciones del miembro superior.